06 Dec
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Como ya hemos explicado en otras entradas, el trauma complejo, es un conjunto de heridas psico-neurobiológicas que suele derivar de experiencias prolongadas de abuso, negligencia o violencia durante la infancia, que altera la forma en que las personas manejan sus emociones, relaciones e incluso la conexión con su propio cuerpo. 

En este contexto, el teatro ha emergido como una herramienta terapéutica profundamente poderosa para quienes buscan sanar estas heridas no claramente visibles. Este arte ya muy antiguo combina la expresión corporal, narrativa y conexión grupal, ofrece un espacio seguro y oportuno para explorar, liberar y resignificar el dolor emocional.


¿Por qué el teatro es útil en el trauma complejo?

El teatro tiene la capacidad de conectar mente, cuerpo y emoción de una manera integrativa. Para personas con trauma complejo, que muchas veces viven desconectadas de su cuerpo o atrapadas en patrones rígidos de pensamiento, el acto de actuar y encarnar historias puede facilitar una reconexión profunda con su ser.


1. Reconexión con el cuerpo:

El trauma tiende a "encerrarse" en el cuerpo, como lo explica Bessel van der Kolk en su libro El cuerpo lleva la cuenta. Según él, "el cuerpo es donde reside el trauma". A través del teatro, las personas pueden aprender a habitar su cuerpo de nuevo. Los movimientos, gestos y expresiones ayudan a liberar tensiones atrapadas y recuperar el sentido de control sobre sus propias acciones.


2. Exploración de narrativas personales:

El trauma deja a las personas atrapadas en historias de miedo y dolor. El teatro permite explorar estas narrativas desde una distancia segura. Representar una historia en el escenario —incluso si no es autobiográfica— puede ayudar a resignificar experiencias difíciles y reescribir la percepción de uno mismo como alguien más fuerte y resiliente.


3. La experiencia de comunidad:

El teatro es, por naturaleza, un arte grupal. La conexión con otros actores, directores y el público crea un sentido de pertenencia que puede contrarrestar la soledad que muchas veces acompaña al trauma complejo. Sentirse visto y aceptado en el escenario puede ser un paso transformador hacia la sanación.




Comentarios del Dr. Bessel van der Kolk sobre el teatro y el trauma

Bessel van der Kolk, uno de los expertos más reconocidos en trauma y recuperación, ha destacado el papel del teatro como una herramienta fundamental para sanar. En una de sus conferencias, mencionó:

"El teatro te permite experimentar emociones dentro de un marco seguro. Cuando interpretas un papel, puedes sentir la intensidad de las emociones, pero también sabes que no eres tú quien está en peligro. Esta distancia entre el papel y tu identidad crea un espacio seguro para procesar el trauma."

Además, en su libro  El cuerpo lleva la cuenta, comenta:

"A las personas traumatizadas les aterroriza sentir profundamente. Les da miedo experimentar sus emociones, porque las emociones conducen a la pérdida de control. En cambio, el teatro consiste en encarnar emociones, en darles voz, en participar rítmicamente, asumiendo y encarnando diferentes papeles. [...] El teatro ofrece a los supervivientes de traumas la posibilidad de conectar entre sí experimentando profundamente su humanidad común


Ejemplo práctico: El Teatro de Testimonio

El "teatro testimonial" es un enfoque que ha ganado popularidad en el tratamiento del trauma. Aquí, los participantes dramatizan historias reales —a menudo las suyas propias o las de otros sobrevivientes— en un entorno grupal terapéutico. Esta práctica no solo ayuda a los participantes a encontrar significado en sus experiencias, sino que también sensibiliza al público sobre las realidades del trauma, generando empatía y conexión.


Sanar a través del arte

El teatro no es solo entretenimiento; es una herramienta de transformación. Para quienes enfrentan las secuelas del trauma complejo, esta forma de arte ofrece un camino alternativo hacia la sanación, combinando creatividad, cuerpo y comunidad. Al integrar el teatro en la recuperación, damos un paso más hacia una comprensión holística del proceso de sanación, en el que el arte no solo refleja la vida, sino que también tiene el poder de cambiarla.


Mi experiencia personal


Hace algunos años ya, participé en unos cursos de la psicóloga española Susana Fiskin sobre "Teatro de Laboratorio" en su momento fueron muy retadores para mi que no contaba con ninguna experiencia en teatro, actuación o peor aún improvisación. Además de la preciosa experiencia de su persona, la experiencia de exploración sensorial y expresiva tuvieron un profundo efecto de liberación en mi persona. Sus efectos profundamente sanadores en mi propia experiencia a través de sentir que tenia que desarrollar la capacidad de conectar conmigo mismo, explorar mis sentimientos, mi cuerpo para luego llevarlo a la expresión y la representación, con la posibilidad de tocar la sensibilidad de los espectadores... es decir conectando conmigo conectar con ellos. Muchas capas de vergüenza junto con áreas no exploradas de mi afectividad me abrieron una nueva perspectiva de mi interioridad.

En conclusión, fue una experiencia sanadora que todavía recuerdo los efectos y vivo sus dones. Le sigo dando gracias a Dios que me haya permitido vivir esa experiencia de la aprendí mucho.



Van der Kolk, B. (2015). El cuerpo lleva la cuenta: Cerebro, mente y cuerpo en la superación del trauma (M. Foz Casals, Trad.). Editorial Eleftheria.

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